Cómo valorar el estado de una carta Pokémon como lo hace un comprador
Esquinas, bordes, superficie y centrado: en qué se fija quien va a pagar, qué significan NM, EX, GD, LP, PL y PO, y los errores más comunes al puntuar tus propias cartas.
El estado de una carta decide una parte enorme de su precio, y sin embargo es lo que peor valoramos de las nuestras. Las vemos con cariño, con poca luz y sin compararlas con nada. El comprador hace lo contrario: las mira con lupa, con luz rasante y pensando en lo que va a poder revender. Aprender a mirar como él evita devoluciones, malas valoraciones y sorpresas desagradables.
Las cuatro cosas que se miran
Todo el sistema de estados se apoya en cuatro elementos. Revísalos siempre en este orden, por delante y por detrás.
- Esquinas. Lo primero que se desgasta. Busca puntas redondeadas, blanqueo (whitening) o capas separadas. El dorso azul las delata mejor que el frente.
- Bordes. Pequeños puntos blancos a lo largo del filo, sobre todo en el dorso. Un borde «con nieve» baja la carta de categoría aunque las esquinas estén bien.
- Superficie. Arañazos, marcas de uñas, huellas incrustadas, pérdida de brillo, manchas. En las holo, inclina la carta bajo una luz y mueve el reflejo: los arañazos aparecen y desaparecen al cambiar el ángulo.
- Centrado. Si el margen izquierdo y el derecho (y el superior y el inferior) son iguales. Es un defecto de fábrica, no de uso, pero cuenta: una carta recién salida del sobre puede no ser Near Mint por un centrado muy desplazado.


En cartas de este nivel, la diferencia entre Near Mint y Excellent puede ser una esquina, y la diferencia de precio es considerable.
La escala, sin trampas
Son los estados que usa Cardmarket y que entiende todo el mundo. Hay matices entre vendedores, pero esta es la idea:
- NM (Near Mint). Como nueva o casi. Admite un defecto mínimo que haya que buscar: un punto blanco diminuto, un arañazo ínfimo. Si lo ves a simple vista, no es NM.
- EX (Excellent). Jugada poco o guardada sin mimo. Varias marcas pequeñas en bordes o esquinas, visibles mirando de cerca, sin arañazos profundos en la superficie.
- GD (Good). Desgaste claro: esquinas redondeadas, bordes con blanqueo evidente, arañazos visibles. Sigue sin dobleces.
- LP (Light Played). Muy usada: desgaste general notorio, posibles marcas de superficie importantes, aún sin daños estructurales graves.
- PL (Played). Dobleces leves, roces fuertes, pérdida de brillo generalizada. Es una carta para jugar, no para coleccionar.
- PO (Poor). Daños graves: dobleces marcadas, agua, roturas, escritura. Solo tiene valor si la carta es muy rara.
Una regla útil: la nota la pone el peor de los cuatro elementos, no la media. Una carta con superficie perfecta y una esquina doblada es PL, no EX.
Cómo examinar una carta en tres minutos
- Sácala de la funda. Las fundas esconden bordes y añaden brillos.
- Busca luz blanca fuerte y lateral. La luz del techo no sirve.
- Mira primero el dorso: esquinas, bordes, y después el frente.
- Inclínala y gírala despacio bajo la luz para ver la superficie.
- Compara los márgenes a ojo o con una regla si la carta vale la pena.
- Apunta lo que ves antes de decidir la nota. Escribirlo quita la tentación de redondear hacia arriba.
Si dudas entre dos estados, pon el peor: el comprador que recibe algo mejor de lo anunciado repite; el que recibe algo peor, reclama.
Errores habituales al autoevaluarse
- Confundir «recién abierta» con Near Mint. Las cartas salen de fábrica con arañazos de corte, bordes con rebabas y centrados desplazados. Nueva no significa perfecta.
- Mirar solo el frente. La mitad de los defectos están detrás.
- Valorar con poca luz y sin inclinar. Las superficies holo parecen impecables de frente y rayadas de lado.
- Puntuar el conjunto y no el peor elemento. «En general está bien» es la frase que precede a casi todas las reclamaciones.
- Dejarse llevar por el valor. Cuanto más cara es la carta, más tendemos a verla mejor de lo que está. Es justo la que hay que mirar con más dureza.
- Usar palabras propias. «Buen estado», «casi nueva» o «con uso normal» no significan nada para un comprador. Usa la escala y añade una descripción concreta del defecto.
- No mirar el centrado. Para coleccionistas exigentes y para quien envía a graduar, es decisivo.
Lo que cambia si vas a vender
Si vendes, la valoración honesta no es solo cuestión de ética: es la forma más rápida de ganar reputación y de que las devoluciones no se coman el margen. Fotografía los defectos que has encontrado, descríbelos en el anuncio y pon el estado un punto por debajo si tienes dudas. El dinero que dejas de ganar en una carta lo recuperas en confianza en todas las demás.
Y recuerda que el estado modifica el precio, pero antes hay que saber qué carta es exactamente. El escáner de El Ojo del Dragón (https://www.elojodeldragon.com/escaner) identifica la colección, el número y la versión con una foto y te da el precio medio de Cardmarket, que es la referencia desde la que se ajusta según el estado. Con cuenta, puedes guardar cada carta con tu foto y su estado apuntado, ver qué te falta de cada colección y llevar la lista de deseos.